{"id":805,"date":"2026-08-07T05:23:24","date_gmt":"2026-08-07T09:23:24","guid":{"rendered":"https:\/\/constantinpoindexter.com\/blog\/?p=805"},"modified":"2026-08-07T05:23:26","modified_gmt":"2026-08-07T09:23:26","slug":"rd-y-venezuela-la-ventana-negociadora-dominicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/constantinpoindexter.com\/blog\/rd-y-venezuela-la-ventana-negociadora-dominicana\/","title":{"rendered":"RD y Venezuela: la ventana negociadora dominicana"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Asimetr\u00eda, secuenciaci\u00f3n y condicionalidad: el margen negociador dominicano ante la normalizaci\u00f3n con Venezuela.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El 2 de agosto de 2026 las canciller\u00edas de Santo Domingo y de Caracas anunciaron de manera conjunta el inicio de un proceso de normalizaci\u00f3n gradual de sus relaciones diplom\u00e1ticas y consulares, sustentado en una hoja de ruta que habr\u00e1 de desarrollarse de com\u00fan acuerdo, cuya primera etapa comprende el restablecimiento de los servicios consulares y, ulteriormente, el ascenso hacia la plenitud del v\u00ednculo diplom\u00e1tico (<a href=\"https:\/\/mirex.gob.do\/comunicado-conjunto-republica-dominicana-y-la-republica-bolivariana-de-venezuela-acuerdan-iniciar-un-proceso-de-normalizacion-gradual-de-sus-relaciones-diplomaticas-y-consulares\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"MIREX 2026\">MIREX 2026<\/a>). La parquedad del comunicado no debe confundirse con insustancialidad. Un instrumento que difiere la definici\u00f3n de su contenido a un texto posterior es, precisamente, un instrumento que deja abierta la cuesti\u00f3n del reparto de ganancias. Es en ese diferimiento donde se juega el rendimiento nacional de la operaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi tesis que aqu\u00ed se sostiene es que la Rep\u00fablica Dominicana atraviesa una ventana de asimetr\u00eda negociadora excepcional y perecedera frente a Venezuela, y que el aprovechamiento de esa ventana no depende de la disposici\u00f3n al acercamiento, ya manifiesta en ambas partes, sino del dise\u00f1o t\u00e9cnico de tres variables: la secuenciaci\u00f3n de las concesiones, la condicionalidad jur\u00eddicamente exigible y la reversibilidad autom\u00e1tica del proceso. Se argumenta, adem\u00e1s, que dicha ventana se deprecia con rapidez y que su conversi\u00f3n en obligaciones convencionales debe ser inmediata, so pena de disiparse en gestos de cortes\u00eda sin contrapartida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La coyuntura como momento maduro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La teor\u00eda de la madurez negociadora asocia la apertura de oportunidades a la percepci\u00f3n compartida de un estancamiento mutuamente doloroso, del cual las partes buscan salida por v\u00eda transaccional (Zartman 2001). La coyuntura venezolana presenta una variante de ese modelo: no hay estancamiento mutuo, sino debilitamiento unilateral de una de las partes. La madurez es, en consecuencia, asim\u00e9trica, y el excedente negociador se inclina de manera pronunciada hacia la parte no debilitada.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuatro elementos configuran ese debilitamiento. Primero, la deposici\u00f3n de Nicol\u00e1s Maduro en enero de 2026 mediante operaci\u00f3n militar estadounidense y la asunci\u00f3n de Delcy Rodr\u00edguez como presidenta encargada, sin mandato electoral propio y, por tanto, con un d\u00e9ficit de legitimidad de origen que solo puede compensarse mediante reconocimiento externo. Segundo, la cat\u00e1strofe s\u00edsmica del 24 de junio, con miles de fallecidos y un da\u00f1o material a\u00fan no cuantificado, concentrado en el estado La Guaira, sede del aeropuerto internacional y del complejo portuario que abastece a Caracas, es decir, en el nodo log\u00edstico del cual depende toda reapertura comercial. Tercero, la persistencia de un contingente sustancial de presos pol\u00edticos cuya excarcelaci\u00f3n ha sido apenas simb\u00f3lica, hecho que constituye a la vez un pasivo reputacional para Caracas y una vara de medici\u00f3n verificable para sus interlocutores. Cuarto, la necesidad imperiosa de alivio sancionatorio y de financiamiento de reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La literatura sobre diplomacia de desastres advierte que las cat\u00e1strofes rara vez originan procesos diplom\u00e1ticos nuevos, pero aceleran de modo notable los preexistentes (Kelman 2012). La normalizaci\u00f3n con Santo Domingo, Lima y Santiago no naci\u00f3 del terremoto; el terremoto comprimi\u00f3 su calendario. La contraparte negocia, pues, bajo apremio temporal, condici\u00f3n que el negociador dominicano debe reconocer y no disipar mediante concesiones anticipadas de buena voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Poder agregado y poder de negociaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Conviene distinguir el poder estructural agregado del poder de negociaci\u00f3n espec\u00edfico. Habeeb (1988) demostr\u00f3 que los Estados d\u00e9biles obtienen resultados favorables frente a potencias cuando controlan tres variables acotadas al asunto en disputa: disponibilidad de alternativas, intensidad del compromiso con el resultado y control efectivo sobre el recurso disputado. La Rep\u00fablica Dominicana es muy menor que Venezuela en territorio, poblaci\u00f3n y dotaci\u00f3n de hidrocarburos; sin embargo, en las materias hoy sobre la mesa, conectividad a\u00e9rea y mar\u00edtima, plataforma log\u00edstica de reconstrucci\u00f3n, acceso a servicios financieros y legitimaci\u00f3n internacional, posee alternativas superiores y control efectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>La distinci\u00f3n entre sensibilidad y vulnerabilidad en la interdependencia asim\u00e9trica resulta aqu\u00ed decisiva (Hirschman 1945; Keohane y Nye 2012). Venezuela es vulnerable, no meramente sensible, porque carece de sustitutos de bajo costo para el nodo log\u00edstico da\u00f1ado y para el reconocimiento que necesita. La Rep\u00fablica Dominicana es a lo sumo sensible: dos a\u00f1os sin relaciones plenas con Caracas no le produjeron da\u00f1o econ\u00f3mico apreciable. Esa disparidad, y no el tama\u00f1o relativo de las econom\u00edas, es la fuente del apalancamiento dominicano.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Inventario de activos negociadores<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El primer activo es el reconocimiento y la jerarqu\u00eda de la representaci\u00f3n. En el derecho internacional contempor\u00e1neo el reconocimiento de gobiernos ha perdido formalidad pero no consecuencia pr\u00e1ctica, y la doctrina moderna subraya que la acreditaci\u00f3n de agentes de rango pleno opera como acto de convalidaci\u00f3n pol\u00edtica aun cuando se declare puramente funcional (Talmon 1998; Crawford 2006). Se trata de un bien indivisible y de un solo uso: una vez concedido el ascenso a nivel de embajador, no puede volver a venderse. Su lugar en la secuencia es, necesariamente, el \u00faltimo.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo activo es la posici\u00f3n geogr\u00e1fica y la capacidad instalada: los puertos y aeropuertos dominicanos, a menos de dos horas de vuelo de Caracas, ofrecen transbordo, almacenamiento y despacho aduanero que Venezuela ha perdido temporalmente. El tercero es el alineamiento con Washington, que confiere a Santo Domingo un peso derivado en la ecuaci\u00f3n venezolana; el apalancamiento prestado, sin embargo, es vol\u00e1til y depende de la voluntad del patrocinador (Levitsky y Way 2010). El cuarto es la credibilidad de la Rep\u00fablica Dominicana como sede de di\u00e1logo pol\u00edtico venezolano, acreditada por los procesos de 2017 y 2018. El quinto es el acervo migratorio: alrededor de cien mil venezolanos residen en territorio dominicano, con una proporci\u00f3n elevada de irregularidad migratoria (R4V 2025; OIT 2024), lo que convierte la documentaci\u00f3n y readmisi\u00f3n de nacionales en un asunto de inter\u00e9s dominicano directo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Prelaci\u00f3n de la agenda sustantiva<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La secuencia importa tanto como el contenido. La investigaci\u00f3n sobre acuerdos de readmisi\u00f3n muestra que estos instrumentos se obtienen \u00fanicamente en ventanas de dependencia del Estado de origen, y que su costo se eleva de manera abrupta cuando la contraparte recupera alternativas diplom\u00e1ticas (Cassarino 2007). La readmisi\u00f3n, la emisi\u00f3n expedita de documentos y la aceptaci\u00f3n incondicional de nacionales retornados deben, por tanto, encabezar la agenda: son concesiones de bajo costo pol\u00edtico para Caracas y de alto valor administrativo para Santo Domingo.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar corresponde situar la verificaci\u00f3n y el calendario de pago de las acreencias comerciales pendientes en favor de exportadores dominicanos, estructuradas como condici\u00f3n suspensiva del ascenso diplom\u00e1tico y no como aspiraci\u00f3n program\u00e1tica. En tercer lugar, el convenio bilateral de servicios a\u00e9reos, cuyo momento \u00f3ptimo de negociaci\u00f3n es aquel en que la contraparte dispone del menor n\u00famero de socios alternativos; los principios de reciprocidad y de intercambio equilibrado de derechos que informan la regulaci\u00f3n econ\u00f3mica del transporte a\u00e9reo internacional admiten configuraciones muy distintas seg\u00fan la posici\u00f3n relativa de las partes (OACI 2008). En cuarto lugar, la contrataci\u00f3n de reconstrucci\u00f3n, mediante un memorando que reconozca a las firmas dominicanas la condici\u00f3n de oferentes calificados y designe la infraestructura dominicana como plataforma de acopio y despacho, con corredor aduanero preferencial. Este \u00faltimo punto arrastra un mercado accesorio de fianzas de cumplimiento y de anticipo, seguros de cr\u00e9dito y cobertura de riesgo pol\u00edtico cuya asignaci\u00f3n tiende a consolidarse en los primeros dieciocho meses de todo programa de reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En quinto lugar figura la cooperaci\u00f3n penal y financiera. La reapertura de canales con una jurisdicci\u00f3n de alto riesgo expone al sistema financiero dominicano a la contracci\u00f3n de relaciones de corresponsal\u00eda, fen\u00f3meno cuyos determinantes y costos han sido documentados con detalle (Erbenov\u00e1 et al. 2016). Todo avance comercial debe, por tanto, acompa\u00f1arse de compromisos verificables en materia de intercambio de informaci\u00f3n, rastreo de activos y cooperaci\u00f3n en extradici\u00f3n. En sexto lugar, las salvaguardas consulares y diplom\u00e1ticas: el derecho convencional autoriza expresamente al Estado receptor a exigir que el n\u00famero de miembros de una misi\u00f3n se mantenga dentro de l\u00edmites razonables, a fijar el n\u00famero de empleados consulares y a conceder o denegar el exequ\u00e1tur, facultades que deben ejercerse de modo expl\u00edcito en la hoja de ruta y no dejarse a la pr\u00e1ctica ulterior (Convenci\u00f3n de Viena sobre Relaciones Diplom\u00e1ticas 1961, arts. 11 y 27; Convenci\u00f3n de Viena sobre Relaciones Consulares 1963, arts. 12 y 20).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Arquitectura jur\u00eddica de la condicionalidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El modelo de incentivos externos establece que la condicionalidad produce cumplimiento cuando concurren cinco atributos: determinaci\u00f3n de las condiciones, credibilidad de la recompensa y de la amenaza, magnitud suficiente del beneficio, celeridad en su entrega y costo de adaptaci\u00f3n soportable para el destinatario (Schimmelfennig y Sedelmeier 2004). Trasladado al caso, ello impone redactar la hoja de ruta con t\u00e9cnica contractual y no con ret\u00f3rica de comunicado: hitos fechados, indicadores verificables por terceros, condiciones suspensivas expresas y ausencia total de lenguaje de mejores esfuerzos.<\/p>\n\n\n\n<p>La credibilidad de la amenaza exige, adem\u00e1s, un mecanismo de reversi\u00f3n autom\u00e1tica que opere sin necesidad de nueva decisi\u00f3n pol\u00edtica, al modo de las cl\u00e1usulas de restablecimiento incorporadas al r\u00e9gimen del Consejo de Seguridad en la Resoluci\u00f3n 2231 (2015). El incumplimiento de un hito debe producir por s\u00ed mismo el retorno al nivel de encargado de negocios, sin que la parte dominicana tenga que asumir el costo diplom\u00e1tico de una ruptura discrecional. Complementariamente, la exigencia de aprobaci\u00f3n congresual de los instrumentos convencionales opera como mecanismo de atadura de manos que fortalece la posici\u00f3n negociadora al reducir de modo cre\u00edble el margen de concesi\u00f3n del ejecutivo (Schelling 1960; Putnam 1988; Fearon 1997).<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al contenido pol\u00edtico, la experiencia comparada de las transiciones desde el autoritarismo aconseja anclar las garant\u00edas en compromisos observables y calendarizados antes que en declaraciones de principio, pues los actores del r\u00e9gimen saliente conservan capacidad de reversi\u00f3n mientras controlan los aparatos coercitivos (O\u2019Donnell y Schmitter 1986). Un calendario electoral con observaci\u00f3n internacional acreditada y la excarcelaci\u00f3n verificada de presos pol\u00edticos son indicadores auditables; la invocaci\u00f3n gen\u00e9rica de la democracia, no.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>L\u00edmites del apalancamiento y riesgo de sobreextensi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dos advertencias acotan lo anterior. La primera concierne a la memoria de las relaciones asim\u00e9tricas: la parte menor atiende de modo intenso y sostenido a la conducta de la mayor, mientras esta tiende a la desatenci\u00f3n, y de esa disparidad perceptiva nacen los agravios duraderos (Womack 2016). Una Venezuela con producci\u00f3n de hidrocarburos restablecida vuelve a ser, en el mediano plazo, actor regional de primer orden. La estrategia dominicana debe extraer concesiones estructurales y duraderas, tratados de readmisi\u00f3n, derechos aerocomerciales y acceso a contrataci\u00f3n, y abstenerse de gestos de subordinaci\u00f3n de r\u00e9dito ef\u00edmero y costo prolongado.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda advertencia es de orden fiscal e hist\u00f3rico. El financiamiento energ\u00e9tico concesional venezolano fue, durante dos d\u00e9cadas, un instrumento de compra de alineamiento pol\u00edtico antes que un mecanismo de cooperaci\u00f3n (Corrales y Penfold 2015). La Rep\u00fablica Dominicana conoce el desenlace: al cierre de diciembre de 2014 adeudaba a Petr\u00f3leos de Venezuela US$4,123.8 millones por el Acuerdo de Petrocaribe, pasivo extinguido en enero de 2015 mediante recompra del 98% del saldo con descuento de 52%, desembolso neto de US$1,933.2 millones y reducci\u00f3n inmediata de la deuda p\u00fablica equivalente a 3.3% del PIB (Ministerio de Hacienda 2015; CEPAL 2016). La operaci\u00f3n fue financieramente exitosa, pero solo porque corrigi\u00f3 una exposici\u00f3n que nunca debi\u00f3 acumularse. Cualquier oferta de suministro en condiciones concesionales debe evaluarse, en consecuencia, como pasivo soberano diferido y no como cooperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/constantinpoindexter.com\/blog\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"Mi Opini\u00f3n\">Mi Opini\u00f3n<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La normalizaci\u00f3n con Venezuela no es, en s\u00ed misma, un error de pol\u00edtica exterior; la ausencia de canales institucionales perjudica a los nacionales de ambos Estados y priva a Santo Domingo de instrumentos de gesti\u00f3n migratoria y de seguridad. El error posible es de m\u00e9todo, no de direcci\u00f3n. Consiste en confundir gradualidad con indeterminaci\u00f3n, en conceder jerarqu\u00eda diplom\u00e1tica antes que obtener contrapartidas exigibles, y en tratar como gesto de amistad lo que es, en rigor, una transacci\u00f3n entre partes de poder desigual y de intereses divergentes.<\/p>\n\n\n\n<p>La ventana de asimetr\u00eda que hoy favorece a la Rep\u00fablica Dominicana se cerrar\u00e1 conforme Caracas restablezca su producci\u00f3n petrolera y multiplique sus interlocutores. El imperativo, por tanto, es de conversi\u00f3n y de plazo: transformar una posici\u00f3n coyuntural de fuerza en texto convencional vinculante, con hitos verificables y reversi\u00f3n autom\u00e1tica, dentro del horizonte en que esa fuerza a\u00fan existe. La diplomacia de un Estado peque\u00f1o no se mide por la magnitud de sus recursos, sino por la precisi\u00f3n con que identifica y agota sus ventanas.<\/p>\n\n\n\n<p>~\u00a0<a href=\"https:\/\/www.linkedin.com\/in\/constantinpoindexter\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">C. Constantin Poindexter Salcedo, MA en Inteligencia, Certificado de Posgrado en Contrainteligencia, JD, certificaci\u00f3n OSINT CISA\/NCISS, Diplomado Negociaci\u00f3n Estrat\u00e9gica de Harvard, Certificaci\u00f3n BFFOC del DoD\/DoS<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Baldwin, David A. 1985. Economic Statecraft. Princeton: Princeton University Press.<\/li>\n\n\n\n<li>Cassarino, Jean-Pierre. 2007. &#8220;Informalising Readmission Agreements in the EU Neighbourhood.&#8221; The International Spectator 42 (2): 179-196.<\/li>\n\n\n\n<li>Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CEPAL). 2016. Estudio Econ\u00f3mico de Am\u00e9rica Latina y el Caribe 2016: Rep\u00fablica Dominicana. Santiago: Naciones Unidas.<\/li>\n\n\n\n<li>Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. 2015. Resoluci\u00f3n 2231 (2015), S\/RES\/2231, 20 de julio.<\/li>\n\n\n\n<li>Convenci\u00f3n de Viena sobre Relaciones Consulares. 1963. 596 UNTS 261.<\/li>\n\n\n\n<li>Convenci\u00f3n de Viena sobre Relaciones Diplom\u00e1ticas. 1961. 500 UNTS 95.<\/li>\n\n\n\n<li>Corrales, Javier, y Michael Penfold. 2015. Dragon in the Tropics: Venezuela and the Legacy of Hugo Ch\u00e1vez. 2a ed. Washington, D.C.: Brookings Institution Press.<\/li>\n\n\n\n<li>Crawford, James. 2006. The Creation of States in International Law. 2a ed. Oxford: Oxford University Press.<\/li>\n\n\n\n<li>Erbenov\u00e1, Michaela, Yan Liu, Nadim Kyriakos-Saad, Alejandro L\u00f3pez Mej\u00eda, Jose Giancarlo Gasha, Emmanuel Mathias, Mohamed Norat, Francisca Fernando y Yasmin Almeida. 2016. The Withdrawal of Correspondent Banking Relationships: A Case for Policy Action. IMF Staff Discussion Note SDN\/16\/06. Washington, D.C.: Fondo Monetario Internacional.<\/li>\n\n\n\n<li>Fearon, James D. 1997. &#8220;Signaling Foreign Policy Interests: Tying Hands versus Sinking Costs.&#8221; Journal of Conflict Resolution 41 (1): 68-90.<\/li>\n\n\n\n<li>Habeeb, William Mark. 1988. Power and Tactics in International Negotiation: How Weak Nations Bargain with Strong Nations. Baltimore: Johns Hopkins University Press.<\/li>\n\n\n\n<li>Hirschman, Albert O. 1945. National Power and the Structure of Foreign Trade. Berkeley: University of California Press.<\/li>\n\n\n\n<li>Kelman, Ilan. 2012. Disaster Diplomacy: How Disasters Affect Peace and Conflict. Londres: Routledge.<\/li>\n\n\n\n<li>Keohane, Robert O., y Joseph S. Nye. 2012. Power and Interdependence. 4a ed. Boston: Longman.<\/li>\n\n\n\n<li>Levitsky, Steven, y Lucan A. Way. 2010. Competitive Authoritarianism: Hybrid Regimes after the Cold War. Cambridge: Cambridge University Press.<\/li>\n\n\n\n<li>Ministerio de Hacienda de la Rep\u00fablica Dominicana. 2015. Memorias Institucionales, A\u00f1o 2015. Santo Domingo: Ministerio de Hacienda.<\/li>\n\n\n\n<li>Ministerio de Relaciones Exteriores de la Rep\u00fablica Dominicana (MIREX). 2026. &#8220;Comunicado conjunto: Rep\u00fablica Dominicana y la Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela acuerdan iniciar un proceso de normalizaci\u00f3n gradual de sus relaciones diplom\u00e1ticas y consulares.&#8221; Santo Domingo, 2 de agosto.<\/li>\n\n\n\n<li>O\u2019Donnell, Guillermo, y Philippe C. Schmitter. 1986. Transitions from Authoritarian Rule: Tentative Conclusions about Uncertain Democracies. Baltimore: Johns Hopkins University Press.<\/li>\n\n\n\n<li>Organizaci\u00f3n de Aviaci\u00f3n Civil Internacional (OACI). 2008. Pol\u00edticas y material de orientaci\u00f3n sobre la reglamentaci\u00f3n econ\u00f3mica del transporte a\u00e9reo internacional. Doc 9587, 3a ed. Montreal: OACI.<\/li>\n\n\n\n<li>Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT). 2024. Estudio de caso: Rep\u00fablica Dominicana. Integraci\u00f3n socioecon\u00f3mica de personas refugiadas y migrantes de Venezuela. Ginebra: OIT.<\/li>\n\n\n\n<li>Plataforma de Coordinaci\u00f3n Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V). 2025. Refugiados y migrantes venezolanos en la regi\u00f3n: mapa de poblaci\u00f3n, junio de 2025. Ginebra y Panam\u00e1: ACNUR y OIM.<\/li>\n\n\n\n<li>Putnam, Robert D. 1988. &#8220;Diplomacy and Domestic Politics: The Logic of Two-Level Games.&#8221; International Organization 42 (3): 427-460.<\/li>\n\n\n\n<li>Schelling, Thomas C. 1960. The Strategy of Conflict. Cambridge, Mass.: Harvard University Press.<\/li>\n\n\n\n<li>Schimmelfennig, Frank, y Ulrich Sedelmeier. 2004. &#8220;Governance by Conditionality: EU Rule Transfer to the Candidate Countries of Central and Eastern Europe.&#8221; Journal of European Public Policy 11 (4): 661-679.<\/li>\n\n\n\n<li>Talmon, Stefan. 1998. Recognition of Governments in International Law: With Particular Reference to Governments in Exile. Oxford: Clarendon Press.<\/li>\n\n\n\n<li>Womack, Brantly. 2016. Asymmetry and International Relationships. Cambridge: Cambridge University Press.<\/li>\n\n\n\n<li>Zartman, I. William. 2001. &#8220;The Timing of Peace Initiatives: Hurting Stalemates and Ripe Moments.&#8221; Global Review of Ethnopolitics 1 (1): 8-18.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Asimetr\u00eda, secuenciaci\u00f3n y condicionalidad: el margen negociador dominicano ante la normalizaci\u00f3n con Venezuela. 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