El barril que nos cae encima: lo que el presidente Abinader tiene que hacer ya para salvarnos del despelote petrolero provocado por Washington.
La guerra que Estados Unidos e Israel desataron contra Irán le va a costar a la República Dominicana unos US$900 millones adicionales en factura petrolera este año 2026, llevando el total a cerca de US$5,400 millones, según un análisis del Banco Central de la República Dominicana (BCRD 2026). Vean, . . . “República Dominicana pagará 900 millones de dólares más en petróleo por la guerra en Irán” (el Día), “Guerra en Irán le costará a RD 900 millones de dólares y una inflación elevada” (TeleNord), “Guerra de Irán golpea a RD: Cobijar la economía ante crisis” (El Nacional), “República Dominicana ante difícil escenario por la guerra en Irán” (el País), y la mala noticia del sacude del bolsillo dominicano no acaba. Otro gran error del sátrapa del país vecino mierda coño, un tamaño dolor impuesto por una guerra ilegal. Mi ensayo aquí plantea una explicación corta y sin paños tibios del enredo en que nos metieron, y dedica el grueso de su extensión a las medidas concretas, ejecutables y verificables que el Poder Ejecutivo debe poner en marcha para amortiguar el daño mientras se estabilizan los mercados internacionales.
Les voy a decir algo claro. La República Dominicana no fabrica un solo barril de petróleo. Compramos prácticamente todo lo que quemamos, desde la gasolina que mueve el carro hasta el GLP con el que la doña en Capotillo cocina el sancocho del domingo. De acuerdo con cifras de la Dirección General de Aduanas recogidas por Diario Libre (2026a), en 2025 el país importó hidrocarburos por US$4,685.63 millones, y aproximadamente el 89 % de las necesidades energéticas nacionales se cubren con combustibles fósiles importados (AlMomento 2026). Esa es una vulnerabilidad estructural de primer orden, la cual ha sido documentada por economistas y consultores energéticos durante décadas sin que se haya hecho lo suficiente al respecto.
Entonces llega el señor de la Casa Blanca, con esa retórica de cowboy soplón que ya cansa al mundo, y decide junto a Israel atacar a Irán. Un berrinche imperial, hablando sin filtros. Irán responde cerrando el estrecho de Ormuz desde el 28 de febrero, por donde transitaba alrededor del 20 % del petróleo y gas mundial antes del conflicto (BCRD 2026), y el precio del barril se va a casi US$100, cuando el Presupuesto Nacional 2026 dominicano se elaboró con un barril a US$65 (Presidencia de la República Dominicana 2026). La aritmética es brutal: cada dólar que sube el barril, los dominicanos lo pagamos en la bomba, en la factura de la luz, en el pasaje del público, en el plato de comida. Y todo porque a un señor que ni siquiera sabe ubicar Santo Domingo en un mapa le dio por jugar a Rambo en el Golfo Pérsico. Aquí en la media isla nadie votó por esa guerra, nadie firmó ese cheque, y sin embargo nos están pasando la cuenta como si fuéramos cómplices del despelote.
La inflación interanual dominicana llegó al 5.11 % en abril de 2026, por encima del rango meta de 4 % ± 1 % del Banco Central (BCRD 2026). Diario Libre (2026b) reporta que la institución emisora proyecta que la inflación podría empujar por encima del 5 % entre el segundo y tercer trimestre, alcanzando su pico en este último período. Mientras tanto, las reservas internacionales se mantienen sobre los US$15,800 millones, lo cual da cierto margen de maniobra, pero no es plata infinita.
Habiendo dicho lo anterior, el lloriqueo no resuelve nada. Toca actuar, y toca actuar ya. Luis Abinader tiene sobre el escritorio una agenda de emergencia que debe ejecutar sin titubeos, porque cuando el barril baje y los mercados se normalicen, lo único que va a quedar es lo que hayamos construido en este apretón. Veamos qué debe pasar.
Subsidio focalizado, no regalo populista
El gobierno ha venido subsidiando combustibles a un ritmo significativo. En 2025 se destinaron RD$11,500 millones a subsidios de combustibles y más de RD$105,000 millones al sector eléctrico, mientras que en lo que va de 2026 el subsidio al combustible ya asciende a unos RD$4,000 millones (Presidencia de la República Dominicana 2026). El problema con los subsidios generalizados es que terminan beneficiando proporcionalmente más a quien echa gasolina premium en la Yipeta del año que a la señora que llena un solo galón para la motoconcho.
La medida correcta es lo que Abinader ya empezó a esbozar, pero debe profundizar: mantener congelado el precio del GLP, que es el combustible de los hogares más vulnerables, y aplicar ajustes graduales del 5.2 % al 6.7 % en los demás derivados (Diario Libre 2026c). Sin embargo, eso no basta. Hay que crear un bono de combustible directo, transferido vía la Tarjeta Supérate, para conductores del transporte público y para hogares clasificados en el Índice de Calidad de Vida en los niveles ICV 1 y ICV 2. Esto significa enfocar el subsidio donde duele, no regarlo como agua bendita.
Reasignación presupuestaria sin tocar gasto social
El propio presidente anunció que ya se identificaron cerca de RD$10,000 millones que pueden reasignarse desde partidas menos prioritarias hacia la mitigación del choque petrolero, sin aumentar el gasto total (Presidencia de la República Dominicana 2026). Esto va por buen camino, pero hay que ir más lejos. Toca poner la tijera en la publicidad oficial, los viajes no esenciales del funcionariado, las consultorías recicladas y las nóminas paralelas en las instituciones autónomas. Esa plata existe y todo el mundo sabe dónde está. Si Washington nos puso esta vaina arriba, que al menos el ajuste empiece por la grasa del Estado y no por el bolsillo de la gente.
Acelerar la matriz renovable de una buena vez
El Plan Energético Nacional dominicano tiene como meta alcanzar al menos un 30 % de participación renovable en la matriz (Acento 2026). Llevamos años hablando de eso. Mientras tanto, el sol nos cae todo el día gratis y el viento sopla en Pedernales sin que nadie le cobre IVA. La crisis actual es la excusa perfecta para que el presidente firme un decreto de emergencia que agilice todos los permisos pendientes de parques solares y eólicos, que reduzca a 90 días los plazos de aprobación ambiental sin saltarse la rigurosidad técnica, y que ordene al CDEEE acelerar la incorporación al sistema interconectado de los proyectos ya licitados.
El consultor en energía Marvin Fernández, citado por Acento (2026), ha advertido que los subsidios a combustibles fósiles tienden a perpetuar la dependencia y retrasan el cambio estructural hacia una matriz más sostenible. Por eso cada peso que el Estado dominicano gaste de aquí en adelante subsidiando hidrocarburos debe ir acompañado de un peso equivalente, como mínimo, invertido en infraestructura renovable.
Diversificar suplidores y reducir la dependencia del mercado estadounidense
Del enero a septiembre de 2025, Estados Unidos concentró el 81.8 % de las importaciones dominicanas de combustibles, equivalente a US$2,863.5 millones (Acento 2026). Hay una ironía amarga aquí: el país que nos generó la crisis es a la vez nuestro principal suplidor. El presidente Abinader debe ordenar a la Refinería Dominicana de Petróleo y al Ministerio de Industria, Comercio y MiPymes una hoja de ruta de diversificación que incluya acuerdos de suministro con Brasil, Colombia, Guyana y otros productores regionales del hemisferio. No se trata de pelearse con Estados Unidos, se trata de no tener todos los huevos en una sola canasta que sigue tambaleando. ¡Reitero, DIVERSIFICAMOS! (pero no con China)
Reservas estratégicas de combustible
La República Dominicana carece de reservas estratégicas suficientes de combustibles. Esto es una falla histórica que cada crisis vuelve a exponer. Toca legislar y construir, dentro de los próximos veinticuatro meses, una reserva estratégica equivalente a por lo menos sesenta días de consumo nacional de diésel y gasolina, financiada mediante un fondo especial alimentado por un pequeño gravamen sobre las utilidades extraordinarias de las generadoras eléctricas en años de bonanza. Países más pequeños que el nuestro ya lo tienen.
Medidas monetarias y cambiarias: protegiendo el peso
El BCRD ha mantenido su tasa de política monetaria sin cambios y decidió aplazar hasta enero de 2027 el retorno de RD$46,000 millones en facilidades de liquidez (Hoy 2026). Esta postura prudente debe sostenerse. Sin embargo, el presidente, en coordinación con el gobernador del Banco Central, debe asegurar una comunicación pública clara que evite el pánico cambiario. La apreciación del peso frente al dólar del 6.6 % a mediados de mayo (Infobae 2026) es una buena noticia que la prensa apenas ha destacado, y conviene aprovecharla para anclar expectativas.
Diplomacia firme y digna ante Washington
Aquí viene la parte que muchos políticos dominicanos no se atreven a decir. El presidente Abinader debe convocar al embajador estadounidense para entregarle, en términos cordiales pero absolutamente firmes, una nota de protesta formal por los daños colaterales económicos que esta aventura militar le ha ocasionado a la economía dominicana. Que se sepa públicamente. La República Dominicana es un país soberano y aliado, no un cliente que aguanta callado cualquier capricho geopolítico que se le ocurra a un mandatario gringo con afán de protagonismo. Pedir compensación, o al menos acceso preferencial a líneas de financiamiento blando del Banco Interamericano de Desarrollo y del Fondo Monetario Internacional para países afectados por el choque petrolero, no es mendigar: es exigir lo que corresponde.
Protección del aparato productivo y del empleo
Las pequeñas y medianas empresas dominicanas son las que más sufren cuando suben los costos energéticos. El Banco de Reservas debe abrir, por instrucción presidencial, una ventanilla especial de financiamiento a tasas preferenciales para MiPymes afectadas por el alza de costos energéticos, condicionada a que dichas empresas mantengan su nómina sin reducciones durante el período del préstamo. Esto evita una contracción del empleo formal, que ya creció apenas 4,1 % en el primer trimestre (BCRD 2026), por debajo del potencial dominicano histórico.
Comunicación honesta y permanente con la ciudadanía
El presidente ya hizo un esfuerzo importante al hablarle al país directamente en marzo de 2026 y pedir comprensión ante los ajustes. Eso se aplaude. Pero la comunicación no puede ser un evento aislado. Tiene que haber un informe quincenal del Ministerio de Hacienda y del BCRD, transmitido por todos los canales, explicando en lenguaje sencillo cómo va la factura petrolera, cuánto se ha ahorrado en reasignaciones, qué proyectos renovables han entrado al sistema y qué se espera para el próximo trimestre. La transparencia es el mejor antídoto contra los rumores y la especulación.
La vaina que está realmente en juego
Cuando los mercados petroleros se estabilicen, y se estabilizarán porque los choques de oferta históricamente son transitorios (Listín Diario 2026), la pregunta no será cuánto sufrimos sino qué construimos durante el sufrimiento. La República Dominicana tiene la oportunidad de salir de esta crisis menos dependiente, más diversificada y con una matriz energética más limpia. O tiene la opción de salir igualita, esperando el próximo arrebato imperial para volver a llorar.
Abinader tiene las herramientas, tiene las reservas, tiene el respaldo institucional del Banco Central y tiene un Congreso que, aunque la oposición critique, cuenta con el respaldo de la mayoría del pueblo, sabe que no es momento de improvisaciones. Lo que falta es ejecución sin demora ni pausa, y voluntad política para no patear la lata. Esta crisis, provocada por decisiones tomadas a miles de kilómetros de aquí por personas que jamás van a pagar las consecuencias de sus actos, debería convertirse paradójicamente en el momento bisagra que nuestra República lleva décadas esperando. Si así fuera, hasta le daríamos las gracias al dictador-quiereser por patada, . . . pero solo si actuamos. De lo contrario, dentro de diez años, cuando vuelva a estallar otra guerra del otro lado del mundo, estaremos otra vez aquí, yo escribiendo el mismo ensayo, con los mismos números pero más caros y maldiciendo los que nos meten en otra mierda.
Bibliografía
- Acento. 2026. “Dependencia energética y presión global: el reto de República Dominicana ante la volatilidad del petróleo”. Acento, 26 de marzo de 2026. https://acento.com.do/economia/dependencia-energetica-y-presion-global-el-reto-de-republica-dominicana-ante-la-volatilidad-del-petroleo-9647645.html.
- AlMomento. 2026. “Dependencia energética y vulnerabilidad macroeconómica en la República Dominicana”. AlMomento.net, 19 de abril de 2026. https://almomento.net/dependencia-energetica-y-vulnerabilidad-macroeconomica-en-la-republica-dominicana/.
- Banco Central de la República Dominicana (BCRD). 2026. “Análisis: impacto del choque petrolero en la economía dominicana”. Página Abierta, Asesoría de la Gobernación del BCRD. 24 de mayo de 2026.
- Diario Libre. 2026a. “RD depende casi totalmente del mercado global e incierto de energía”. Diario Libre, 7 de abril de 2026. https://www.diariolibre.com/economia/energia/2026/04/07/rd-depende-casi-totalmente-del-mercado-global-e-incierto-de-energia/3493384.
- Diario Libre. 2026b. “BCRD: guerra le costará al país US$900 millones y una elevada inflación”. Diario Libre, 24 de mayo de 2026. https://www.diariolibre.com/economia/macroeconomia/2026/05/24/bcrd-guerra-le-costara-al-pais-us900-millones-y-una-elevada-inflacion/3544267.
- Diario Libre. 2026c. “Abinader advierte impacto económico por guerra en Irán; anuncia ajustes fiscales y subsidios”. Diario Libre, 22 de marzo de 2026. https://www.diariolibre.com/politica/gobierno/2026/03/22/abinader-advierte-impacto-economico-por-guerra-en-iran/3478076.
- Hoy. 2026. “Choque petrolero subirá factura energética US$900 millones”. Periódico Hoy, 25 de mayo de 2026. https://hoy.com.do/economia/choque-petrolero-subira-factura-energetica-us-900-millones_1088452.html.
- Infobae. 2026. “República Dominicana ante la presión del petróleo: impacto del conflicto en Medio Oriente”. Infobae, 25 de mayo de 2026. https://www.infobae.com/republica-dominicana/2026/05/25/republica-dominicana-ante-la-presion-del-petroleo-impacto-del-conflicto-en-medio-oriente/.
- Listín Diario. 2026. “El drenaje de divisas del choque petrolero al sostener crecimiento del PIB en 4 %”. Listín Diario, 15 de mayo de 2026. https://listindiario.com/puntos-de-vista/20260515/drenaje-divisas-choque-petrolero-sostener-crecimiento-pib-4_905783.html.
- Presidencia de la República Dominicana. 2026. “Presidente Abinader afirma que el país está preparado para enfrentar el impacto de la crisis internacional del petróleo”. Presidencia.gob.do, 22 de marzo de 2026. https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-abinader-afirma-que-el-pais-esta-preparado-para-enfrentar-el-impacto-de-la.
